Mi madre tiene TDAH

Poco a poco, aunque aún queda mucho trabajo por hacer, la sociedad va sabiendo que el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad) no es sólo un problema de niños/as, sino que también lo podemos encontrar en personas adultas.

Pero hoy, con motivo de este día, me gustaría poder hacer visible y hablar concretamente de madres con TDAH. Mujeres que, incluso ni siquiera sepan que tienen esta condición, que sufren ocultando las dificultades que les supone el día a día, generándoles sentimientos de culpa, vergüenza, percepción de baja competencia, y que por supuesto impacta en su autoestima, en su bienestar emocional y en su salud mental.

Algunas mujeres llegan a sospechar que pueden tener TDAH después de que hayan diagnosticado a su hijo/a y comiencen a identificar muchas de las dificultades que su hijo/a  tiene con las que tuvo ella durante la infancia y adolescencia (incluso con algunas que aún se mantienen en la actualidad). Otras por casualidad comienzan a dudar cuando han leído o escuchado sobre el tema en los medios.

Pero la realidad es que otras muchas mujeres no han sido diagnosticadas de TDAH, ni han oído hablar si quiera de ello, o han sido diagnosticadas erróneamente sólo de trastorno por ansiedad o de depresión, estando oculta esta condición y por tanto no dándole una intervención del todo adecuada.

♥ Corresponsabilidad, carga mental y funciones ejecutivas

Desde hace mucho tiempo se está tratando de concienciar y de llevar a la práctica la corresponsabilidad en el hogar, pero, aunque estamos avanzando en ello, podríamos decir que aún se «necesita mejorar».

Hace unos meses el psicólogo Alberto Soler (pincha aquí si quieres ver el vídeo) hablaba de esto mismo y explicaba la carga mental que supone en las mujeres el llevar toda la gestión y coordinación doméstica, porque como bien decía «”ayudar en casa” no es suficiente, hay que compartir la carga mental».

Organizar el menú semanal, hacer la lista de la compra, estar pendiente de las revisiones pediátricas y vacunas, reuniones con los tutores, supervisar las tareas de los/as hijos/as, cambios de armario, compra de ropa cuando se ha quedado pequeña, etc., además de tratar de conciliar los asuntos personales, de trabajo y familiares.

Llevar a cabo todo esto depende de un buen funcionamiento ejecutivo del cerebro (entre otras cosas, por supuesto). Las funciones ejecutivas son todas aquellas capacidades cognitivas superiores que tienen que ver con planificar, organizar, anticipar, supervisar, corregir, mantenerse… para alcanzar un objetivo o meta. Y es que el TDAH no es sólo un problema de atención, hiperactividad e impulsividad, sino también un problema de funciones ejecutivas y de autorregulación.

Por tanto, teniendo esto en cuenta ¿os podéis hacer una idea del desafío que supone el día a día ya sólo en el hogar? Si además tienen un hijo/a con este trastorno (que es muy probable, debido a la alta heredabilidad), las cosas se complican aún más.

♥ Ser madre y tener TDAH sin saberlo

Muchas mujeres con TDAH sin diagnosticar, a lo largo de su vida han ido desarrollando estrategias para compensar los déficits que provoca esta condición, de hecho se han convertido en unas expertas en técnicas de organización y gestión, pues saben que no pueden dejar paso a la “improvisación”, conocen sus puntos “débiles”.

De esta manera han logrado gestionar su vida familiar de manera eficaz (al igual que el resto de las áreas de su vida), pero eso si, suponiéndole mucho más esfuerzo que otra persona que no tiene TDAH. Por lo que tener esta condición, no significa que las cosas vayan a ir mal siempre, ni mucho menos. ¡El TDAH puede tener muchos aspectos positivos si los sabes manejar! Creatividad, pasión, tenacidad, hiperfoco… (de todo esto podríamos hablar en otro post).

Sin embargo, otras mujeres con esta condición que no han logrado adquirir esas estrategias compensatorias, acaban viviendo siempre con la sensación de “ser un desastre” por ser tan desorganizadas, por llegar siempre tarde a las citas, por olvidarse de reuniones de cole, por dejar todo para el último día o incluso de no llegar a final de mes por dejar en números rojos la cuenta, y además siendo ellas mismas las más críticas con sus errores.

Se sienten abrumadas por las exigencias de los quehaceres cotidianos, sintiéndose culpables por no poder llegar a lo que “se supone” que todo el mundo llega. Y es que no saben, que esto que les pasa tiene una explicación, y se puede afrontar con ayuda.

♥ No estás sola, cuidar de ti, también es cuidar de tu familia

Ser madre es maravilloso, aunque también tenga sus momentos complicados, pero ser madre con TDAH puede convertirse en todo un desafío y más, como he comentado anteriormente, si tienes un hijo/a que también tiene TDAH, porque muchas mamás terminan dejándose de cuidar para volcarse en ayudar a sus hijos/as con este trastorno.

Pero una mamá agotada, abrumada, desesperada, difícilmente va a poder ayudar de manera eficaz, sino que es probable que la situación empeore.  Por lo que, si esta es tu situación, si te sientes así la mayor parte del tiempo y de los días, tal vez sea el momento de plantearte el hacer las cosas de manera diferente.  Pide ayuda a tu pareja, a tu familia y a un profesional especializado en TDAH. Desde con Calma Psicología te podemos ayudar. Si tu estás bien, tu hijo/a también lo estará.

Y por todo esto, hoy me gustaría felicitar a todas esas madres: ¡Lo estás haciendo bien! ¡Felicidades mamá! 

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